Sobre nosotros

Belén y Xavi

Así empezó todo

Tras años viviendo en la provincia de Barcelona, los padres de Belén arreglaron una casa en el pueblo, donde su abuelo había sido minero. La cortesía de los pueblos, hizo que les ofrecieran la casa de al lado, tras fallecer la “Tía Paulina”.  A ellos, teniendo casa en el pueblo, no les interesó, pero nació nuestra oportunidad.

Una casa grande, luminosa, en el casco antiguo y muy bien distribuida.

Por aquel entonces Belén estudiando medioambiente y Xavi estudiando turismo le dimos vueltas a poder poner en marcha una casa de turismo rural que juntara los criterios de sostenibilidad con el cliente de ocio.

Novatos como éramos, y con más ilusión que conocimiento empezó todo.

En primer lugar, diseñamos una casa de alquiler completo, para dar independencia a los huéspedes, pero enseguida nos dimos cuenta, que perdíamos el trato personal y decidimos reconvertir el alojamiento en alquiler por habitaciones.

Manos a la obra

Evolución

En el 2010, decidimos crecer un poco y ampliar servicios.

Tras formarnos en cocina ecológica y cocina macrobiótica, con muchos años de consumo de alimentos ecológicos, fomentando el comercio local y la agricultura regenerativa, decidimos abrir el restaurante de La Ojinegra en modalidad ecológico.

En constante evolución, creciendo, aprendiendo y viviendo de lo que nos gusta no nos ponemos límites, quién sabe?

Y ahora en La Ojinegra...

Belén

Mi color preferido es el naranja.

Me llamo Belén, un nombre que me requetechlifa, por la protagonista de una novela  que veían mis padres. No sé si es por eso, pero siempre he sido la protagonista del camino de mi vida.

Nací un sábado santo del 73, era intocable, cuenta mi madre que hacía lavar las manos a mi tío Miguel para que me cogiera en brazos.

De eso hace tanto ya!!!, ahora soy una abrazadora, abrazo, huelo y sonrío.

Lo siguiente bonito de mi vida es  “el chico guapo” caminamos juntos, aunque yo quiera correr. Xavi es mi cerebro izquierdo, el racional. Yo más bien soy el cerebro emocional, es decir visceral e intensa, algo que ha heredado mi ahijada Paula.

Junto a él emprendimos en La Ojinegra, un estilo de vida evolutivo que vamos moldeándolo según nuestras necesidades y las de nuestra familia, porque…

También soy madre de Blas y Yoel. Tía de 7 sobrin@s y doy gracias a mi familia porque mi camino en la vida es más seguro con ellos.

Este año he cumplido 50 años,  y oye,  no es para tanto!!!! Si esto es lo que me espera en la vida, VIVA LA VIDA.

Espero que esto te haga conocerme un poco más, ahora me gustaría conocerte a ti.

Vente a La Ojinegra, seguro tendrás una experiencia para contar en tu historia.

Xavi

Aunque he estudiado turismo, realmente me considero persona de números, me gusta tenerlo todo organizado y controlado para cuando llegues.

Me encargo del mantenimiento de La Ojinegra. Autodidacta, he aprendido a hacer que todo funcione al detalle de la forma lo más sostenible posible, solucionando problemas e incluyendo un plan “B” para que tu experiencia y mi trabajo esté al nivel de tus expectativas.

Siempre investigando, gestiono las energías de forma eficiente y ecológica para que tu estés lo más confortable posible, evitando al máximo el impacto medioambiental.

La logística forma parte de mí, si me provocas, te monto la cocina móvil de La Ojinegra en el lugar más inesperado, eso sí, siempre con todas las garantías alimentarias y de seguridad, si no, prefiero decirte que no.

¿Nos vemos este finde?

Comprometidos con la calidad, el territorio y el medio ambiente