Durante las largas y gélidas noches de invierno, las tertulias de muchos puntos de la comunidad Aragonesa, se acompañaban con el poncho de invierno, o vino caliente, que hacía frente a las bajas temperaturas invernales.
En esta receta vamos a usar alimentos del Mercado AgroAlimentario Campus San Francisco, un mercado semanal que aúna alimentos locales y ecológicos.
Ubicado en la plaza San Francisco, dentro de la comunidad educativa y abierto a la población.
TráeTE tu carro para hacer la compra local y deja que los aromas de este poncho te relajen los sentidos.
Ingredientes:
2 l de vino tinto garnacha de Bodegas Heredad Ansón
1/4 kg de manzana Gala de Jalon Nature
1/4 kg de manzana Golden de BioPontil
2 membrillos de EcoSope (asados al horno)
3 naranjas de Citricaren
200 gr de miel Sierra de Luna
200 gr de Panela de Comercio Justo
Regaliz de palo de EcoRadiz
½ bulbo de hinojo de Carlos Pascual o semillas de hinojo o 200ml de anís sobrante del mondongo.
5 anís estrellado
10 bayas de cardamomo
5 clavos de Comercio Justo
5 bayas de pimienta de Comercio Justo

Elaboración:
Ponte música, abre las botellas de vino y descálzate… empieza un ritual:
A fuego bajo pon el vino a calentar, en una olla alta, con la panela, el regaliz de palo y la miel. Lava las manzanas, descorazona y córtalas en 8 trozos, bailando, acércate a la olla del vino y sumérgelos.
Lava las naranjas, 2 unidades, pélalas en círculo, sólo la piel y métela en la olla, con lo que queda haz zumo e incorpora a la olla. La otra naranja hazla en rodajas y a la olla!!!! También el medio bulbo de hinojo, el membrillo a trozos, las bayas y las especias.
Seguro que ya hierve y huele a invierno, a navidad, a familia. También a noches de juerga, de amigos, de risas…
Hay que dejarlo cocer, sin que llegue a hervir, durante aproximadamente media hora para que el sabor se extienda.
Después de media hora, se puede añadir el medio vaso de anís y con una cerilla o un mechero prender el poncho para que salga una llama. Hay que seguir removiéndolo con la cuchara (si es de madera mucho mejor) hasta que la llama se apague de todo.
Antes de catarlo, hay que dejar que se enfríe un poco, pero no demasiado, para que siga calentito.
Se pueden servir los trocitos de fruta por separado o juntos, a libre elección.