Entorno

Andorra Sierra de Arcos | Bajo Aragón Histórico

Sin salir del pueblo

Se hace evidente la inmensidad de bienes religiosos que tenemos  a nuestro alrededor. Saliendo de La Ojinegra, a menos de 20 metros tenemos la Iglesia de la Purísima Concepción, con su campanario barroco y sus campanas recuperadas que en días festivos se hacen sonar de manera manual.

Desde la iglesia, en lo alto del caso urbano, se puede divisar la forma del pueblo, almendros, olivos, cereal y también el calvario. Situado en una colina, esta catalogado como uno de los más antiguos de Aragón, su via crucis transcurre entre cipreses centenarios con mucha historia.

Arte en la naturaleza

Nos cuentan  los que ya tienen experiencia en la vida que iban a festejar a “La fuente de las Señoritas” un paseo a las afueras del pueblo que por aquel entonces estaba muy oscuro. Ahora se ha convertido en un museo al aire libre, el “Parque escultórico de los Barrancos” un paseo empedrado a la sombra de los latoneros que nos enseña varias esculturas de artistas locales.

Aquí vivieron los íberos

En el museo de Teruel se exhibe una gran colección de cerámica íbera, parte de ella pertenece al yacimiento de Alloza. “El Castelillo” un poblado prácticamente desaparecido entre olivares, posee un centro de interpretación de las costumbres y forma de vida.

El Cavo, es un yacimiento experimental, se encontró en una excavación minera, me marcó piedra a piedra y se trasladó a Andorra. Éste formato, ha permitido recrear la vida cotidiana del poblado, reconstruir alguna vivienda y hacer visitas teatralizadas.

Nuestro patrimonio minero

Excavaciones, movimientos de tierra y una orografía manipulada por los humanos. Aunque estamos en un periodo de transición, durante muchos años hemos sido una zona muy vinculada al carbón. Hoy en día ésta actividad, nos ha dejado un gran patrimonio cultural y medio ambiental.

Recorriendo nuestro entorno, podemos ver la evolución de la economía del carbón. Aun tenemos minas abiertas (aunque no sean para generar energía), tenemos minas ya cerradas y restauradas de forma ecológica, las antiguas vías del tren que importaban carbón a la térmica y un gran museo con una infinidad de maquinaria que ha trabajado en profundizando en nuestro patrimonio.

El agua

El Embalse del Escuriza, se empezó a construir en 1880, ¿te imagina como colocaron todas esas piedras? Una iniciativa creada por los regantes del Río Marín ideal para los apasionados del senderismo y el avistamiento de ave. Las pasarelas de reciente inauguración permiten el acceso por el barranco y subir por el lateral del pantano y disfrutar el agua embalsada.